“Joaquín Campo había fundado en 2013 la editorial Taula, con el ilustrador y dibujante de cómics Dionisio Platel, dedicada al humor, a la literatura costumbrista, popular y psicalíptica, al mundo del cómic y la ilustración en prensa, y al rescate de libros olvidados o postergados, que en su día tuvieron mucho éxito…”.

Dionisio Platel y Joaquín Campo
El pasado 21 de mayo, en vísperas casi del inicio de la XXXIII edición de la Feria del Libro de Zaragoza de 2025, fallecía el editor y articulista Joaquín Campo, que había nacido en Barbastro (Huesca) en 1965 y había estado vinculado a Calamocha durante muchos años.
Joaquín Campo había fundado en 2013 la editorial Taula, con el ilustrador y dibujante de cómics Dionisio Platel, dedicada al humor, a la literatura costumbrista, popular y psicalíptica, al mundo del cómic y la ilustración en prensa, y al rescate de libros olvidados o postergados, que en su día tuvieron mucho éxito como Los endemoniados de Jaca de Carmen de Burgos ‘Colombine’, los orígenes del mito de las novelas y variaciones de la ‘La Dolores’, o la ópera ‘T. B.O’, que dio origen a la denominación de los tebeos.
La novela popular aragonesa, vinculada con el baturrismo, le interesaba mucho como fenómeno sociológico y se volcó con ella en entregas como Guasa baturra. Joaquín Campo era un especialista en el tema y a menudo hacía prólogos o introducciones a los libros que publicaba, también redactó guiones y coordinaba algunas revistas; él y su socio y amigo Dionisio Platel, curtido en la historieta, se repartían algunos temas y crearon diversas colecciones, entre ellas la dedicada a Alberto Casañal. Los estudios eruditos y biográficos sobre ilustración y cómic cuajaron en las entregas de grandes humoristas como Joaquín Xaudaró y Donaz, pero también publicaron libros de jotas, de cuentos baturros y varios libros de gastronomía o textos que inspiración películas como pudo ser el caso de Miguelón.
Taula acude a casi todas las ferias del libro de Zaragoza y parte de Aragón. Y así siempre estaba sonriente Joaquín Campo, que animaba a mirar ese mundo popular, de chistes, poemas y bromas, sin prejuicios. Rafael Yuste, responsable de los editores de Aragón, Aeditar, que decía: “Era muy querido por los editores y los lectores. Y fue un modelo de divulgador de la literatura”. En la noche en que se entregaron los premios Aeditar fue recordado y homenajeado:
“Joaquín era una persona muy querida y participativa, hombre animoso, comprometido de forma intensa con la cultura… Joaquín también estuvo volcado en el asociacionismo a través de entidades como (entre otras) el Instituto Aragonés de Antropología o el Centro de Estudios del Jiloca. Siempre se mostró con espíritu generoso y abierto a la colaboración”.
No era infrecuente verlo por las imprentas corrigiendo las últimas pruebas antes de una impresión. En la Feria del Libro, Dionisio Platel notaba el vacío que le había dejado su ausencia y se hizo acompañar por su pareja y por su criatura de algo más de un mes Estrella Carmen. “Era un compañero entusiasta, volcado con la editorial y con la literatura. No está siendo una Feria del Libro nada fácil”, dijo. Joaquín Campo deja un hermoso recuerdo en los amantes de los libros, de Aragón y de las historias menudas y semiocultas de la literatura popular.


