“En 2026 habrá que conmemorar el 90 aniversario del Estatuto de Caspe … También habrá que machacar más … con la historia de Aragón, porque aquí hay algunos que solo ven dragones y reyes en nuestro pasado”.
¿Cómo se le ocurre a Pepe Soro (CHA) hablar en Aragón de identidad aragonesa, de las aspiraciones de esta tierra en la Segunda República, de memoria democrática, del 23 de abril, del Estatuto de Caspe de 1936, de san Jorge? ¿Está loco? Es altamente provocador. Despierta al dragón que habita en las Cortes, furo y enrabietado, que echa fuego cuando se habla de democracia.
Ocurrió el viernes 11 de abril, por la tarde, en el Parlamento aragonés. José Luis Soro, portavoz de CHA, presentó una iniciativa para conmemorar en 2026 el 90 aniversario del llamado Estatuto de Caspe, durante la Segunda República, y que en 1936 iba a suponer un hito jurídico. Pero el golpe militar y la posterior guerra civil frustraron esta ley pionera. Soro se atrevió a reclamar, además, que se incluyera el episodio histórico del Estatuto de Caspe en los programas educativos. El diputado de Chunta ya iba demasiado lejos. ¿Estudiar un episodio de la historia de Aragón… en Aragón? Alejandro Nolasco echaba humo.
La cosa fue bien durante las intervenciones de Alberto Izquierdo (PAR), quien resaltó además lo mansa y servil que siempre había sido esta tierra con el poder central; de Álvaro Sanz (IU), que destacó la propuesta como un ejercicio necesario de memoria democrática; y de Tomás Guitarte (Aragón Existe), quien subrayó que la iniciativa fortalecería la identidad de Aragón.
Y llegó Vox. A su portavoz, Alejandro Nolasco, que lleva un permanente cabreo desde que dejó de ser vicepresidente del Gobierno de Aragón, solo le faltaba que le hablaran de identidad aragonesa, de 1936, de la Segunda República, de memoria. Bastante tiene con soportar esta autonomía que tanto detesta (aunque le proporciona buenos sueldos y jugosas subvenciones) como para aprobar algo (democracia, historia) que le huele a rojerío. Así que el diputado lanzó una diatriba en la que mezcló Frente Popular, terrorismo, corrupción, Estatuto, la “criminal” república, el “criminal” Consejo de Aragón… Al parecer, todos son criminales, menos los verdaderos criminales de esa época. Quizá porque su modelo de la historia está sacado de los libros de Pío Moa o de los tebeos de Roberto Alcázar y Pedrín, vaya usted a saber. Además, acusó a la CHA de pretender un chiringuito, de despertar odios, de cometer desmanes… El dragón, enfurecido.
Darío Villagrasa (PSOE) se lo hizo notar y consideró que tal vez el permanente enfado que exhibe se deba a que ya no tiene coche oficial, un somardazo de Darío que aún molestó más a Nolasco. Hay que decir que Villagrasa estuvo sembrado ayer. Con desparpajo le hizo ver al líder de Vox que “el día que no confunda el Estatuto de Caspe con el Consejo de Aragón podremos ir hacia adelante”.
Faltaba el PP. La diputada Ana Marín, dispuesta a burlarse de la propuesta de CHA (pero luego enfadada porque Soro calificó su discurso de lamentable), se preguntó qué se quería celebrar en 2026, si el Estatuto de Caspe no existió, porque no pudo entrar en vigor. Está claro que Marín no entiende de sueños ni de ilusiones, frustrados muchos con violencia. ¿Para qué celebrar algo que no existió? Pues ese es el mismo razonamiento de ateos, agnósticos y creyentes ambiguos de Aragón; es justamente la esencia de muchas festividades religiosas: celebrar algo que no existió.
Álvaro Sanz no iba a intervenir de nuevo, pero lo que dijo la diputada del PP se lo puso a huevo: “Se llama estudiar Historia, señora Marín”. Soro agradeció a Nolasco y a Vox que rechazaran la iniciativa -lo que constituye un honor para cualquier demócrata-, no sin recordarles que “si el Estatuto de Caspe no prosperó fue porque ustedes, los fascistas, dieron un golpe de Estado y ganaron la guerra civil”.
Aún faltaba la réplica de Darío Villagrasa, que volvió a citar a Vox con sarcástica intención y a la propia Marín: “Ustedes no quieren celebrar el Estatuto de Caspe, pero invierten 103.000 euros para conmemorar la coronación de Fernando I de Trastámara de 1414. ¡Claro que sí, eso es muy actual!”.
La iniciativa no prosperó. En 2026 habrá que conmemorar el 90 aniversario del Estatuto de Caspe por otras vías. También habrá que machacar más, por lo que vi, con la historia de Aragón, porque aquí hay algunos que solo ven dragones y reyes en nuestro pasado.


