“… [hablábamos del presupuesto de 2026] la causa argumentada por Azcón para la convocatoria electoral, y su práctica imposibilidad de ejecución aunque se apruebe antes de julio. Las dinámicas administrativas harán difícil su ejecución antes de julio, con un mes de agosto prácticamente inhábil y un cierre que suele producirse a primeros de octubre”.
Decíamos en el editorial del número anterior de A Zofra (20 de diciembre de 2025) que la convocatoria de elecciones para el 8F era un fracaso de Azcón marcado por dos hitos fundamentales: 1) la constitución, en agosto de 2023, de un gobierno de coalición con VOX, que duró escasamente un año y 2) la imposibilidad de aprobar un presupuesto diferente al pactado para 2024 con sus socios de la extrema derecha y además que nos iba a costar dinero a los aragoneses: 10 millones según las estimaciones postelectorales.
Pues bien, aquí estamos, con un VOX duplicado (14 escaños), un PP a la baja (2 menos) y cuatro meses de parálisis.
También hablábamos del presupuesto de 2026, la causa argumentada por Azcón para la convocatoria electoral, y su práctica imposibilidad de ejecución aunque se apruebe antes de julio. Las dinámicas administrativas harán difícil su ejecución antes de julio, con un mes de agosto prácticamente inhábil y un cierre que suele producirse a primeros de octubre.
Es decir, que toda la “estrategia” de Azcón (¿o era de “Génova”?) de convocar elecciones para salir más fortalecido (¿de verdad pensaban tener mayoría absoluta?) le ha salido bastante mal. Le ha dado a VOX el doble de fuerza y, al parecer, con más presencia en el nuevo gobierno. Eso sí, se ha quitado de en medio al PAR y sus nueve directores generales. Más pastel para VOX.
Y ¿qué han pintado los aragoneses en todo esto? Hemos sido utilizados por la estrategia “nacional” del PP, les hemos pagado la fiesta y encima nos tendremos que “comer” el resultado con unas políticas que, si siguen los postulados de VOX, serán antiaragonesas y antidemocráticas.
Enhorabuena Jorge, pasas a la historia como el primer presidente que convocó unas elecciones propias en Aragón para ganarlas de calle e hizo un “pan como unas hostias”.



