O de como maquillar la financiación pública de las universidades privadas
El apartado 9 del Acuerdo de Gobierno PP-VOX Aragón afirma que a partir del curso 2027/2028 se implantará la gratuidad de la primera matrícula en el primer curso universitario «para el alumnado aragonés que haya realizado la prueba de acceso a la universidad en Aragón». Para los cursos posteriores, tendrán derecho a primera matrícula gratuita cumpliendo algunos requisitos, como estar matriculados en todos los créditos del curso y haber superado en el anterior un porcentaje determinado de asignaturas.
¿Por qué ahora?
En relación con el acuerdo, surgen dos cuestiones. La primera es ¿por qué ahora el PP promete esta medida? El PP ha presidido el Gobierno de Aragón en tres ocasiones, con Santiago Lanzuela (1995-1999), con Luisa Fernanda Rudi (2011-2015), y con el propio Jorge Azcón (2023-2026). También ha formado parte del mismo entre 1987 y 1993. Sin embargo, es ahora y no antes, cuando ha adquirido este compromiso, lo que nos lleva a preguntarnos la causa. Y esta no es difícil de conocer: la llegada a Aragón de nuevas universidades privadas.
Estas se financian casi exclusivamente con las matrículas de sus estudiantes; por eso esas matrículas son tan elevadas. Por ejemplo, en la Universidad San Jorge (que no es de las más caras) un crédito en primera matrícula en Medicina cuesta 300 euros, en la de Zaragoza son 20,02; en Periodismo son 171 y 19,83 respectivamente (incluyo solo la ratio más alta y la más baja, las cifras para la Universidad de Zaragoza son las de este curso, ya que el Gobierno de Aragón no ha publicado aún los precios públicos para el próximo).
Es decir, a partir del curso 2027-2028 los estudiantes aragoneses que se matriculen en las nuevas universidades privadas no tendrán que pagar nada si han hecho la P.A.U. en Aragón: el Gobierno de Aragón las financiará con el dinero de todos. Al ser privadas, podrán establecer sus propias tasas de matrícula. Menudo chollo. La cosa cambiará a partir del segundo curso, pero para entonces los estudiantes ya habrán iniciado sus estudios y, dado que el traslado entre universidades está limitado por las restricciones que estas impongan, para muchos de ellos las alternativas serán abandonar los estudios o seguir en la universidad privada. Y para eso, hay que tener dinero.
Perdiendo dinero.
Este curso la Universidad de Zaragoza tiene 33.498 estudiantes de grado y máster universitario. Si restamos los domiciliados en el País Vasco (donde las becas no las otorga el Ministerio, sino la Comunidad Autónoma Vasca) y aquellos para quienes no hay información, nos quedan 31.895, de los que 26.268 (el 82,4%) tienen domicilio en Aragón. El Presupuesto de la Universidad de Zaragoza para este año incluye como compensación del MEC por familia numerosa 1.784.592 euros y por alumnos becarios 4.868.449 euros: en total 6.653.041 euros. Aplicando la proporción de estudiantes aragoneses, el total que les corresponde son 5.479.294 euros. La política de transparencia de la Universidad San Jorge no incluye la publicación de datos similares, por lo que es imposible realizar una estimación.
Las cifras anteriores corresponden a todos los cursos, no solo al primero, y la estimación es aproximada, pero los datos son significativos. Hasta ahora, si se cumplían determinadas condiciones, había que solicitar la ayuda al Ministerio, pero cuando se aplique la medida aprobada PP y VOX bastará con ser aragonés y haber realizado la P.A.U. en Aragón. En buena lógica, el Ministerio dejará de abonar las cantidades que antes pagaba, ya que no será el responsable de la convocatoria. Así que cuando todo el proceso esté en marcha, los 5 millones y medio (más los correspondientes a las universidades privadas) pasarán de ser abonados por él a estar a cargo del Presupuesto de la Comunidad Autónoma.
Pero no importa, porque al Gobierno de Aragón le sobra el dinero, ya sea para concertar el bachillerato o para eximir de impuestos a los centros de datos




