Ilustraciones: Fernando Chavarría
“Por cierto, una duda que tenemos muchas personas que estudiamos el asunto del pacto. Queda por aclarar si la “prioridad nacional” se aplicará también en el sector primario; muchos de cuyos trabajadores no han nacido en España y sin embargo mantienen la vida en los pueblos.”.
En este artículo poco vamos a decir sobre el trato dado a la inmigración y a los inmigrantes en el Pacto PP-Vox porque la tristeza nos daña el pensamiento. Además, muchas organizaciones sociales, Cáritas entre ellas, ya han calificado como desatino humanitario y ético el tratamiento dado a esta cuestión en el “pacto de la exclusión”, como titulan en algún medio de comunicación y las citadas ONG el compromiso rubricado para gobernar Aragón. Simplemente constatar que todos los residentes en España forman parte del sistema ecosocial sobre el que aquí vamos a tratar. Tampoco abordaremos la fiscalidad, pues poco entendemos del asunto e incurriríamos en alguna calificación peligrosa; y no pretendemos ofender la supuesta “buena fe” de los firmantes. En su descargo hay que decir que en un pacto de este estilo no se puede contemplar todo, pero al menos debe figurar una declaración de intenciones para hacer la vida más ecosocial. Así que, aquí vamos a detenernos en lo escrito sobre medioambiente, junto para no desperdiciar una mitad. No para criticar, sino para añadir ángulos de lectura.
Vaya por delante un aviso previo, así lo nombramos en la primera versión de este artículo. La reproducimos tal cual:
Si lo firmado por los partidos gobernantes en Aragón con respecto al medioambiente se llevase a cabo, aparte de ser un conjunto de atentados ecosociales, supondría una malversación de las leyes de la Unión Europea y otros organismos internacionales. Los dineros dados por la UE para proteger el medioambiente deberían devolverse; incluso me da por pensar si habrá más autobuses verdes en Zaragoza. Una pena, porque en la capital van ajustándose algunas normas para adaptarlas a los nuevos tiempos ecosociales. Bien que poco a poco, pero buscan el sentido global que le asigna el mundo científico. Este viene marcado por la ecodependencia e interdependencia. Todos, por acción o por omisión, formamos parte de él; es un legado que debemos dejar a las generaciones futuras. Aunque alguien me ha hecho llegar que el Parlamento europeo va adquiriendo un color verde oscuro casi negro. Dicha informadora lo explica por la irrupción de la extrema derecha en muchos países y la debilidad de la derecha fina; se dice que esta postura está permitida por la Presidenta Ursula von der Leyden.
Medioambiente o Medio ambiente
Propongo una iniciativa popular para conseguir que deje de usarse el subterfugio limitador Medio Ambiente y todas las placas de los ministerios y consejerías, y en sus web, adopten Medioambiente. Ya debería haberse cambiado porque esta escritura lo deja incompleto; de hecho más de una vez he escrito al Ministerio correspondiente demandándolo, pero la respuesta no ha llegado. Por cierto, tanto la RAE con Fundéu recomiendan usarlo como ámbito de vida múltiple e interrelacionada, no porque sea una palabra compuesta.

Volvamos a Aragón y sus pactos condicionales, sugeridos u obligados. Es entendido por toda la gente de buena voluntad que las consejerías de Medio Ambiente y Turismo, la de Agricultura, Ganadería y Alimentación tienen una cercanía especial al medioambiente. El haber unido esos ámbitos de vida debería tener una ventaja conceptual y perceptiva necesaria. De hecho, a nadie se le oculta que las dos primeras se complementan; hasta ahora vemos que no es así en Aragón, en España. Las segundas unen al mundo rural, proveedor de alimentos, con la alimentación sana, con el empleo en el sector primario. En el supuesto de que la segunda consejería mantenga lo expresado en el pacto en problemas de estos ámbitos, nos tememos que emergerán una agricultura y una ganadería muy intensiva, más intoxicada y, por tanto, más peligrosa para la alimentación humana; tremenda contradicción.
Sepan que el uso excesivo de fertilizantes sintéticos continúa contaminando el agua potable, degradando los suelos, alimentando zonas muertas y agravando la inestabilidad climática. No es precisamente la receta para la «seguridad alimentaria». Es más, según parece el 70 % de la fruta consumida en España contiene plaguicidas, pero también la verdura. Así lo confirma un informe de Ecologistas en Acción[i]. Es más, la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA en inglés)[ii] asegura que España vierte un 20% más de contaminantes de nitrógeno a sus aguas que en 2010. Buena parte de la sobrefertilización de los cultivos está íntimamente relacionada con la intensificación de la agricultura. También será el caso de Aragón.
No he encontrado referencias al asunto en el Pacto PP-Vox. Bueno sí, una cuestión que me escama. Se dice en el punto 5, párrafo primero, que el “Gobierno de Aragón se compromete a no aprobar ninguna medida que perjudique objetivamente al sector primario y lo protegerá activamente –económica, política y jurídicamente- de las imposiciones de Bruselas y del Pacto Verde”. No quiero pensar que se paguen las multas y los litigios judiciales que se generen por desobedecer leyes de un rango superior al autonómico. Hemos leído en algún lugar que este párrafo suponía “una incitación a la rebelión del campo”. Esperemos que en su desarrollo se explique que no es así.
La calidad del agua incide en la cadena alimentaria
Los firmantes sabrán con seguridad que la ganadería extensiva podría jugar un papel renovador en el medio rural. Pues no, tampoco he encontrado nada con respecto a las macrogranjas intensivas de cerdos, que tanto daño hacen a las pequeñas y medianas que pululan por el medio rural y mantienen población. Aunque sea una panorámica antigua, miremos lo que muestra Datadista[iii], un portal de los que hay que visitar con cierta frecuencia. A día de hoy, uno de cada cuatro cerdos de España se cría en Aragón, lo cual supone casi 8 por habitante. Sepamos que se exporta más o menos la mitad de la carne porcina[iv]. Buenos son los dineros, pero los cerdos dejan unos enormes peajes ambientales en el medio rural. Se rumorea que aportan sustancias no deseadas a la cadena alimentaria; no digamos nada del daño a los acuíferos, tanto superficiales como subterráneos. Si lo dudan no tienen nada más que recordar que “Aragón se encuentra en el foco de contaminación por nitratos: 14 municipios superan el límite legal del agua de consumo y empiezan a buscar soluciones”[v].
Sostengamos esta afirmación con una pequeña muestra de hace un par de años. El artículo tenía un nombre esclarecedor “Aragón, tierra de purines”[vi]. En él viene a decir que el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) ha advertido, y sancionado, a España en varias ocasiones por la deficiente calidad de las aguas. Hace unos años, cuando llegó la denuncia en 2022, ya se contabilizaban más de 11 millones de cabezas que generaban más de 20 millones de metros cúbicos de purines al año. Por aquel entonces, Ecologistas en Acción ya nos descubría que “La contaminación por nitratos y su impacto en el medio ambiente y el agua, ocasiona que hasta 22 poblaciones aragonesas habían experimentado episodios de contaminación por nitratos en sus redes de abastecimiento de agua potable, superando el límite máximo de 50 mg/l de nitratos en el agua de consumo humano permitido por el Real Decreto 3/2023.” Los gobiernos de tres legislaturas, uno presidido por la señora Luisa Fernanda Rudi (PP) y los dos del señor Lambán autorizaron que la cabaña porcina aragonesa se duplicase, pasando de los 5,4 millones a los 11 millones. El señor Azcón no querrá ser menos, se supone.
Quiero recordar que el Gobierno de Aragón había ampliado las zonas vulnerables a la contaminación por nitratos[vii], “con la finalidad de dar cumplimiento a las obligaciones fijadas por la normativa europea y estatal. En total 1,5 millones de hectáreas declaradas como zona vulnerable, de las cuales cerca de 960 000 hectáreas corresponden a superficie agraria.”. “El objetivo no es solo cumplir con Europa, sino avanzar en una gestión más sostenible de los nutrientes y dar herramientas al sector para hacer las cosas cada vez mejor”. El Director General del ramo insistía en que el Departamento continuará trabajando “de la mano del sector, con información, acompañamiento y un marco normativo claro”.
El mundo rural sostiene su vida principalmente en la ganadería. Es evidente en la exportación de carne de los tres grandes mataderos de Fraga, Zuera y Tamarite de Litera. Supone alrededor del 3,5 % del PIB y da empleo a unas 20 000 personas. Muy bien, pero no consiste solamente en ganar dinero y empleo, sino también en gestionar el medioambiente en el medio rural, en mantener unos estándares de calidad que lo hagan amigable para las generaciones futuras; siempre hay riesgos ocultos.
Por cierto, una duda que tenemos muchas personas que estudiamos el asunto del pacto. Queda por aclarar si la “prioridad nacional” se aplicará también en el sector primario; muchos de cuyos trabajadores no han nacido en España y sin embargo mantienen la vida en los pueblos. Recuerdo cuadrillas de africanos limpiando granjas, recogiendo fruta o pastoreando los rebaños ovinos en extensivo. ¿Piensan mantener las ayudas a los empresarios o propietarios que empleen a extranjeros desarraigados? Estos días leo que el Gobierno de Aragón va a dar ayudas para alojar con dignidad a los temporeros de la fruta. Otra duda razonada: ¿Es para eso para lo que han creado la Vicepresidencia de Desregularización? Cuidado, pues si echan a todos puede producirse el inmediato hundimiento del sector primario, una parte básica de nuestro medioambiente ecosocial.
Seguro que nuestros gobernantes conocen que, con fecha 11 de mayo de 2026, entraron en vigor nuevas normas de la UE que amplían la lista de contaminantes. Estos deben ser monitoreados y controlados en aguas superficiales y subterráneas. Ciertas sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), productos farmacéuticos como antibióticos, pesticidas y bisfenoles están ahora sujetos a normas de calidad vinculantes en aguas superficiales.
Aquí lo dejamos, porque habría mucho de lo que hablar. Por cierto, purines no aparece en el Pacto PP-Vox, ni en el capítulo 6. Apuesta por el medio rural y contra la despoblación ni en el 7. Medio ambiente. Acaso se acerca tangencialmente en el “Plan Aragonés de Saneamiento y Depuración (PASD) en todos los pueblos de Aragón.”
Calor para dar y vender, aunque no se pacte
Malas noticias para empezar. Mientras tomamos notas para redactar este artículo nos enteramos que este mes de abril, en el que se cocinó el Pacto PP-Vox para Aragón, ha sido el más cálido desde que existen registros. Es decir, desde que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) puso orden (1964) en esto de medir los fenómenos meteorológicos. Es más, se sabe que España (con Aragón incluido) se calienta más rápido que Europa. Además nadie se lo ha inventado, como dicen los partidos de derecha y los que manejan de verdad los dineros mundiales. Sin ir más lejos, lo advierte el OPCC (Observatorio Pirenaico del Cambio Climático), una “Iniciativa transfronteriza que analiza y hace seguimiento del impacto del cambio climático en los Pirineos fomentando la acción coordinada”. Lo cuenta, resumido, así: Las precipitaciones anuales han descendido un 12 % entre 1959 y 2023; los glaciares casi han desaparecido en los últimos 175 años; la temperatura media anual se ha incrementado casi dos grados centígrados desde el año 1959, la media de verano casi tres. El invierno se acorta a la vez que el verano se alarga. La capa de nieve, a 1800 metros de altitud, se habrá reducido un 60 % en el año 2050. A todo esto lo llamaríamos efectos del cambio climático en el medioambiente ecosocial, aunque se ofenda alguno de los partidos que van a gobernar Aragón.

El calor como escenario de futuro incierto, podría ser una representación teatral de nuestro día a día. Según alerta Copernicus en su “Informe sobre el estado de clima en Europa de 2025”, el calentamiento de Europa está siendo dos veces mayor que el resto de los continentes. El citado informe deja claro que “el aumento de la temperatura media global se debe principalmente al incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero”. Esta cuestión, la carbonización del aire y su relación con el calentamiento global, ya fue puesta de manifiesto por Eunice Foote (1856) con unos aparatajes rudimentarios: ¡Había demostrado el efecto invernadero! Pero claro, era mujer y científica, dos buenas razones para no hacerle ningún caso. Para colmo era sufragista.
Unos años más tarde, el físico irlandés John Tyndall fue el primero en descubrir, en 1859, que moléculas de gases como el dióxido de carbono, el metano y el vapor de agua (a los que hoy llamamos Gases de Efecto Invernadero o GEI) bloquean la radiación infrarroja. A pesar de tales evidencias, no fue hasta las demostraciones del sueco Svante August Arrhenius (1859-1927), el padre de la química física y la química moderna, cuando la comunidad científica y una parte de los poderosos empezaron a dudar de sí sería así.
En fin, que Europa, Aragón también, cada año que pasa tiene inviernos más cortos y menos severos, y veranos más cálidos y largos. Los ingredientes perfectos para poner toda la vida natural y social en riesgo futuro. También en las ciudades, de cuyo medioambiente poco he encontrado en el pacto.
Pacten, pacten, que el tiempo vendrá y entonces se verá
Nos centramos en este asunto del aire porque una de las cosas más graves que sobre el medioambiente figura en el Pacto PP-Vox: contaminar el aire saldrá gratis (desde 2027); enseguida pues. Dicha desdicha colectiva pone en riesgo la salud de todos, en especial a las personas más vulnerables entre las que se encuentran niños y mayores. ¿Qué dirá la OMS? Supongo que conocerán la investigación de un equipo de investigadores-as del INMA (Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón) que han desarrollado una tecnología capaz de capturar directamente el CO2 del aire[viii]. No sé si se podría crear otra cátedra con la Universidad de Zaragoza, como la que proponen para la vivienda (punto 4).

Mientras todo esto ocurre, el calor y las consiguientes sequías y sus efectos tendrían una reducción porcentual estimada de las producciones agrícolas de maíz, arroz, soja y trigo en todo el mundo; según muestra el artículo “Impacto de la sequía en la seguridad alimentaria mundial para 2050”[ix] publicado en Nature comunications a finales del años pasado. En España pueden llegar al 20-25 % en maíz y soja y entre el 15-20 % en trigo. Aragón podrá ser una de las zonas más afectadas, pues el maíz y el trigo, con la cebada, son de los cultivos que más superficies ocupan. Todo lo cual nos puede traer inseguridad alimentaria y cuantiosas pérdidas económicas. En un contexto en el que la demanda mundial de alimentos crezca entre un 30 % y un 62 % para 2050. Si, como parece deducirse de la investigación, “los principales exportadores de cultivos básicos, como Argentina, Sudáfrica, Rusia y Tailandia, podrían experimentar importantes reducciones en la producción debido a la sequía”. Este supuesto conllevaría una menor seguridad alimentaria para quienes compramos sus productos y una escasez mundial que tendría sus repercusiones en Aragón.
En resumen, a medida que la sequía global se alarga, el cambio climático mata lentamente. 2026.
Aumentar el PIB no salva del calor
Como a menudo sucede, ISGlobal de Barcelona, uno de los centros de investigación sobre medioambiente y salud del mundo, viene a decirnos que el aumento del PIB no refrigera nuestras vidas. ¡Vaya!, con lo contento que estaba nuestro presidente, y el anterior, diciendo como sembrar de bancos de datos el territorio aragonés nos iba a hacer inmensamente ricos y no iba a consumir agua apenas y no aumentaría la carolina. Leemos en Nature Health el informe “ Socio-economic factors impact vulnerability to and burden of heat- and cold-related mortality in Europe”[x]. Cuantifica cómo afecta la temperatura a la mortalidad asociada en regiones contiguas de 32 países europeos. Como ya sabíamos, el calor afecta más a los más desfavorecidos. También que los ricos están más protegidos de las altas temperaturas. Pero el informe corrobora el hecho de que esas mismas regiones ricas muestran una mayor mortalidad por calor; sin duda debido a que son zonas con una urbanización más intensa, con un gran peso demográfico de las ciudades. Menos mal que en Zaragoza tenemos el Parque “José Antonio Labordeta” y, por ahora, los Pinares de Venecia.
Claro, a menudo las ciudades están faltas de vegetación, están sembradas de asfalto que favorece la absorción del calor y que contribuye al fenómeno de isla de calor. Aquí vemos retratada a Zaragoza, cuyos territorios propios y circundantes, en una zona árida y cada vez con veranos más largos, son el destino de todos sopletes de datos que el gobierno socialista pasado y el actual han promocionado con la excusa del aumento del PIB. Todo esto a pesar de los avisos que envían a menudo los profesores del Dpto. de Geografía de la Universidad de Zaragoza[xi].
El agua que nos llega
El agua de calidad, y en cantidad, debe ser un principio rector del medioambiente ecosocial. Puestos a hacer más fácil la vida, los firmantes del pacto acuerdan para el ejercicio de 2028: el establecimiento de una tarifa especial para las familias numerosas con una reducción del 40 % en consumos que superen los 20 metros cúbicos. Nos surge una pregunta básica. ¿Se excluirán las familias que adoptan reducciones de consumo para no llegar a esa cantidad? Menos mal que a quienes consuman mucho, incluso para piscinas particulares, verán reducidos sus gastos. Me parece que falta por ahí algún no, o tengo una falsa copia del pacto.
Ahí se asegura que aumentarán el regadío tanto en la margen derecha del Ebro como en el Bajo Aragón. Para ello construirán varios embalses. Imagino que la eficiencia del sistema de canalizaciones la harán con grandes dotaciones presupuestarias; para que no se pierda en conducción ni una gota de agua de la que retienen los viejos (el recrecido Yesa, las balsas del Matarraña y Almudévar) y nuevos pantanos como el Biscarrués renacido. Por cierto, ¿han firmado con alguien que siga cayendo del cielo el agua necesaria?

Van a dejar los cauces de todo tipo “niquelaos”, ya sean tranquilos riachuelos o barranqueras abruptas; todo se canalizará. Aseguran drenajes continuados, como aquel que querían hacer en el Ebro para que en la Expo 2008 navegasen contracorriente los barquitos. Nos falta conocer si serán todos los años o cuando se estropeen por las cuantiosas e irregulares lluvias que llevan camino de prodigarse. También aseguran el blindaje de núcleos poblacionales ribereños ante posibles crecidas; no sé si se refieren a poblaciones asentadas a ambas orillas de algún barranco, caso de Herrera de los Navarros pero no solo. Nada sobre la restricción constructiva en zonas frágiles. Tampoco si el coste de esas maniobras se incluirán en los presupuestos anuales del Gobierno de Aragón sobrantes de la nueva cultura tradicional.
Otros asuntos medioambientales que merecen una nueva lectura
El capítulo 5 comienza con un oxímoron: Blindaje al sector primario frente a la Agenda 2030. Así, sin más. Aclara que el Gobierno de Aragón incumplirá cualquier norma de la UE que afecte al campo si pone trabas, ¿sobre qué y a quién? Los firmantes serán conocedores que no se pueden negar a cumplir las leyes europeas, so pena de soportar graves multas y la minoración de los subsidios a la producción agraria y otras cosas; recuerden lo que le pasó a Hungría. Los firmantes del pacto la han tomado con la UE, y en especial con la PAC. Esta política, seguramente muy mejorable, ha mantenido muchas explotaciones pequeñas; en suma, la población en el mundo rural. No sé si conocen los firmantes que los mayores perceptores de la PAC actual son ciertos países árabes. Compraron muchas tierras y producciones mediante sociedades interpuestas, a los cuales los agricultores de regadío les venden su alfalfa. Los grandes tenedores de suelo son los grandes beneficiados, por partida doble, por esta PAC injusta; en tiempos se anotaba a la reina de Inglaterra, y en España al Ducado de Alba y al señor Conde, por ejemplo.
Lo del “freno a las renovables” es difícil de entender pues estas han protegido los consumos energéticos y el aumento de precios en este momento bélico en el cual el señor Trump se iba a pasear por Teherán en cuatro días. Una duda: ¿Pretenden solamente frenarlas en la generación de energía para los centros de datos (Aragón lo conciben como polo estratégico de España), industrias, polígonos, etc.; o también para la suficiencia domiciliaria? Ante esta coyuntura acuática me pregunto cómo compaginarán la gran extensión del regadío con el creciente consumo de agua para las poblaciones y los múltiples centros de datos. Caso de que haya que cortar el grifo, ¿qué priorizarán? Un misterio creciente que no es exclusivo de Aragón.
Volviendo a la energía. En el texto se comprometen a mejorar las redes eléctricas con anticipación; ¿con qué competencias? Aún más: si no priman la generación renovable nacional nos hacen depender del exterior, y eso no es aconsejable. Sin duda les vendría bien leer esta noticia que publicaba hace un año Reuters[xii]: “Según IRENA, alrededor del 90% de las energías renovables son más baratas que los combustibles fósiles en todo el mundo.”
No me ha quedado muy clara la relación entre medioambiente y turismo, si son un todo o alguna parte está supeditada a la otra. Veo aglomeraciones masivas en lugares turísticos como Ordesa, Albarracín, las estaciones de esquí o El Parrizal de Beceite. Entonces se me aparece la idea de si el futuro gobierno pondrá una tasa por las externalidades (consumo de agua, uso del espacio, etc.) de las aglomeraciones turísticas, esas que ponen en riesgo evidente al medioambiente y sus fragilidades. Lógicamente, buena parte de esos impuestos irían dedicados a la protección y salvaguarda de los lugares que se ven afectados. Escucho una noticia, en no sé qué emisora, que habla de la multitud deambulando en Alquézar y sus aledaños (casi un cuarto de millón de turistas al año); también cuestiona si esta no es una localidad amenazada de enfermar de éxito turístico[xiii]. Sí que recuerdo bien imágenes del salto de Bierge, y de algunas medidas posteriores de limitación de las avalanchas. Reflexiono despacio y me digo: propuesta osada.
Aunque posteriormente leo una noticia que hace brotar la esencia de la relación entre medioambiente y turismo: “Riglos, Murillo y Agüero piden mayor protección de los Mallos ante la creciente masificación”[xiv]. No solo sucede allí sino en otros lugares frágiles. En este caso es una demanda expresada por los alcaldes de estos pueblos. Siempre hay rincones municipales de consuelo.
Nada he encontrado sobre la salvaguarda y extensión de los paisajes protegidos, tan singulares en Aragón. Como no sea en el impulso del pastoreo como herramienta de protección de incendios (algo que se hace en el Paisaje Protegido de la Sierra de Santo Domingo en las Altas Cinco Villas). Acaso cuando se habla de la colaboración público-privada en la gestión forestal.
Podríamos hablar de muchas más cuestiones medioambientales, pero lo dejamos aquí.
Corolario
Todo lo anterior se ha querido escribir con el debido respeto y la buena intención. Simplemente cuenta algunas posibles carencias detectadas por quien esto escribe en los compromisos firmados. Seguramente los equipos técnicos de las consejerías responsables ya las tendrán organizadas en proyectos de actuación. En cualquier caso, modulen sus compromisos para beneficiar al medioambiente. Será sufriente si no tienen en cuenta que todos somos causa y consecuencia de su estado. Si lo olvidamos, puede que no se llegue siquiera a cuarto y mitad en el caso del aire contaminado y la protección de la salud; dos de los principales argumentos de vida que deberían regular la vida ciudadana, la organización social y toda la actividad económica. Vista desde el presente pero proyectada para el futuro. Nadie como Manuel Vicent para explicarnos esos rituales de respirar el aire puro, este caso de la montaña o de alta mar. “Cuando uno inspira el aire también llena los pulmones con el silencio, la belleza, la energía y la luz de alrededor y, lógicamente, con la maldad que el ser humano deja en la atmósfera”[xv].
Lo expuesto es, más que crítica culpabilizadora, una invitación a soñar lugares en un atlas de Aragón sin apenas imágenes grises. Allí donde manda la imaginación para pintar futuros deseables. Todo en un contexto de buena voluntad que cuestiona los comportamientos de los turistas; que se apoya en la interacción entre los componentes de un ecosistema. Merecería la pena nombrar así a Aragón, que es un todo. En donde ese todo no es la suma de las partes, sino la imagen esperanzada en la cual actúan las generaciones futuras.
Gracias por intentarlo a pesar de lo firmado. Les felicitaremos si arrinconan posiciones de partida maximalistas; acaso fruto del momento político sin dedicar tiempo de reposo en su postura. Queremos un medioambiente ecosocial entero, aunque siempre será incompleto por su constante variabilidad. No nos sirve ni cuarto y mitad ni medio. Una aclaración para la gente joven. Cuarto y mitad era una expresión de masa ampliamente utilizada un par de décadas después de la posguerra. Equivalía a unos 375 g. (una libra aragonesa). En el caso del “medio ambiente” ya no son esos 3/8, sino la mitad. Por eso hacemos una llamada urgente a considerar el medioambiente entero y preocuparnos por conservarlo, máxime si lo consideramos bajo el distintivo ecosocial que se llama Aragón.
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[1] La primera versión, reducida, fue publicada en Heraldo de Aragón (5/05/2026). https://www.heraldo.es/noticias/opinion/2026/04/29/cuarto-mitad-medioambiente-2015973.html
[2] Ecologistas en Acción (2025). “Los alimentos cotidianos están contaminados por 130 plaguicidas, un 23 % más que el año anterior” (27/05/2025).
[3] EEA (2026). Vertidos de contaminantes industriales al agua en Europa (10/03/2026). https://www.eea.europa.eu/en/analysis/indicators/industrial-pollutant-releases-to-water
[4] Datadista (24/07/2022). https://especiales.datadista.com/medioambiente/contaminacion-agua-macrogranjas/aragon-macrogranjas/
[5] García, Ch. (2026). “La potencia del sector agrario aragonés se cría en las granjas”, Heraldo de Aragón (23/04/2026). https://www.heraldo.es/noticias/economia/2026/04/23/potencia-sector-agrario-aragon-se-cria-granjas-2014306.html
[6] Villellas, A. (2026). Ecoticias.com (7/05/2026). https://www.ecoticias.com/residuos-reciclaje/aragon-en-el-foco-de-la-contaminacion-por-nitratos-14-municipios-superan-el-limite-legal-del-agua-de-consumo-y-empiezan-a-buscar-soluciones
[7] Conejos, M.A. (2024). “Aragón, tierra de purines”, elDiario.es (26/03/2024). https://www.eldiario.es/aragon/aragon-tierra-purines_1_11243336.html
[8] Gobierno de Aragón. Zonas vulnerables a la contaminación por nitratos de origen agrario en Aragón (26/03/2026). https://www.aragon.es/centro-de-transferencia-agroalimentaria/zonas-vulnerables-a-la-contaminacion-por-nitratos-de-origen-agrario
[9] Universidad de Zaragoza (2026). “Desarrollan una nueva tecnología para capturar CO₂ directamente del aire” (18/05/2026). https://www.unizar.es/noticia/desarrollan-una-nueva-tecnologia-para-capturar-co2-directamente-del-aire.
[10] Kraklow, VA, Paff, K., Comeau, D. et al. (2026). Impacto de la sequía en la seguridad alimentaria mundial para 2050. Nat Commun 17, 1099 (2026). https://doi.org/10.1038/s41467-025-67862-7
[11] Paniello-Castillo, B. et al (2026). “Socio-economic factors impact vulnerability to and burden of heat- and cold-related mortality in Europe”. Nature Health (8/06/2026). https://www.nature.com/articles/s44360-026-00106-0.epdf
[12] Cuadrat, J.M. et alt (2026). El clima urbano de Zaragoza: la isla de calor. PUZ (Prensas de la Universidad de Zaragoza). https://puz.unizar.es/3291-el-clima-urbano-de-zaragoza-la-isla-de-calor.html
[13] Reuters (2025). “Según IRENA, alrededor del 90% de las energías renovables son más baratas que los combustibles fósiles en todo el mundo.” (22/07/2025). https://www.reuters.com/business/energy/around-90-renewables-cheaper-than-fossil-fuels-worldwide-irena-says-2025-07-22/
[14] RTVA (2025). “El turismo masifica Aragón”. (4/08/2025). https://www.youtube.com/watch?v=VKyltxGLDIY
[15] Villanueva, M.J. (2026). “Riglos, Murillo y Agüero piden mayor protección de los Mallos ante la creciente masificación”. Heraldo de Aragón (11/05/2026).
[16] Vicent, M. (2026). “Formas de respirar”. El País (17/05/2026). https://elpais.com/opinion/2026-05-17/formas-de-respirar.html




